¿Qué cambios culturales se produjeron al amparo del Chile despertó?

Figuras del área cultural toman un rol importante a través de representaciones.

El 18 de octubre inicia una revolución política en Chile, guiada por estudiantes secundarios que organizaron evasiones masivas en el Metro entre los días lunes 14 y viernes 18 de octubre, finalizando con un Santiago paralizado, porque al Gobierno se le fue de las manos la situación y no comprendió las principales demandas que la sociedad estaba exigiendo.

Después del cierre de las estaciones de Metro se produjo una desesperación por parte de miles de santiaguinos, debido a que no sabían cómo regresar a sus hogares. Al ocurrir esa situación, las distintas personas que se encontraban en los diferentes puntos del gran Santiago tomaron la iniciativa de manifestarse, demostrando la rabia que existe en la sociedad.

Ese día viernes, de forma automática, se produjo un cambio de pensamiento en la sociedad, donde las cacerolas, el arte y la cultura generaron una expresión a través de la música, danza, teatro, dibujos, pinturas y objetos sonoros, que son atraídos por el ser humano para realizar distintas representaciones de roles.

Al hablar de los cambios culturales que se siguen desarrollando a raíz de lo ocurrido, llama la atención que, en estos tiempos, se han revivido canciones como “El Derecho de Vivir en Paz” (Víctor Jara) y “El Baile de los que Sobran” (Los Prisioneros), que se han convertido en los principales himnos de esta revolución, la cual ha generado que figuras del área cultural tomen un rol importante a través de representaciones, generando espacios con la ciudadanía.

Varios artistas chilenos, como Mon Laferte, Gepe, Joe Vasconcello, Francisca Valenzuela, Augusto Schuster, Ángel Parra, entre otros, realizaron una nueva versión de la canción del cantoautor chileno, dándole énfasis a  las principales demandas que la sociedad estaba reclamando, algo increíble, porque en el fondo la reacción que genera esa acción es que los artistas representan la imagen que muchas veces la sociedad no sabe expresar y que, es a través de esas interpretaciones que las personas se hicieron más presente en las calles en el día a día, cantando el disgusto social que se había acumulado. El poder que existe en el arte, produjo que la sociedad fuera más valiente y que no tuviera miedo de representarse en las calles, siendo bastante creativos desde las distintas áreas del arte.

Así como varias artistas hicieron tributo a la canción de Víctor Jara, el día de la marcha más grande, el viernes 25 de octubre, cuando se cumplía una semana del estallido social, ocurre que la canción de Los Prisioneros, “El Baile de los que Sobran”, se canta a las afueras de la Biblioteca Nacional, donde todos los presentes corearon, a todo pulmón, ese tema que reflejó a los chilenos oprimidos y que evidenció que en 40 años el país seguía igual: mismas pensiones, sin salud ni educación de calidad.

Agregando a lo que mencionábamos anteriormente, la Compañía de Teatro de los Hermanos Ibarra-Roa, quienes se dividen los roles entre dramaturgo y director, crearon las obras “Víctor Sin Víctor Jara” y “Pateando Piedras” de Jorge González, donde mezclan música, danza y teatro a través de un coro ciudadano, que está compuesto por niños, jóvenes y adultos.

En estas obras ellos tocan los principales temas que tanto Jara como González crearon en dictadura, en respuesta a todas las represiones sociales que se vivían como país, mismas demandas que están sucediendo actualmente, pero con la diferencia que el pueblo no tiene miedo y sí se ha manifestado por más de 60 días.

Frente a este trabajo que realizan los Hermanos Ibarra Roa, Gopal Ibarra, dramaturgo y director de la compañía, explica el porqué “El Derecho de Vivir en Paz” y “El Baile de los que Sobran” siguen siendo canciones tan importantes, 47 años después de dictadura: “El Derecho de Vivir en Paz y El Baile de Los Que Sobran, son dos himnos muy importantes y potentes que demuestran que no han cambiado nada las cosas. El Derecho de Vivir en Paz, surgió netamente cuando vienen los toques de queda, cosa que no cambió en este estallido. Este tema habla sobre que tenemos derecho a vivir en paz, vivir en libertad, vivir en una sociedad en donde no exista la opresión”.

“En cuanto al El Baile de los que Sobran, esta canción habla acerca de instituciones que tienen que reformularse, como debería ser el caso de Carabineros de Chile y el SENAME. Frente a este última, ellos son claramente los que sobran, ya que en este país tenemos una educación errada, en donde no todos recibimos la misma educación, la cual es paupérrima”, agrega el dramaturgo de la obra.

Explicando el fenómeno del por qué estás canciones siguen escuchándose, estas exponen tal cual cómo nos hemos sentido en la sociedad: oprimidos y con ese sentimiento de que las cosas no han cambiado nada, e incluso que las personas están siendo mucho más pisoteadas por las altas clases políticas.

Pero lo más importante es el cambio cultural que se ha generado con toda esta revolución. Los jóvenes artistas, a través de la música, han revivido estas canciones que generaron que la sociedad no se rinda y luche con más fuerza, cosa que era complicada en dictadura por el miedo a ser asesinado. En esta revolución política que se está viviendo actualmente, se ha visto que la libertad de expresión se ha generado a través del arte, en donde todas las personas que están ligadas al mundo cultural, a través de distintas plataformas, han representado su descontento social. Como explicábamos anteriormente, resurgieron canciones icónicas,  las cuales, a través de distintas formas, han tenido una interpretación de lo que significan las desigualdades sociales, tomando como eje central la educación y la salud.

Sin duda que Chile haya despertado produjo un cambio cultural de forma inmediata, porque muchísimas personas se encuentran en las calles luchando por un país mejor, en donde falta mucho por lograr, pero esta vez con una sociedad despierta y que no está dispuesta a bajar los brazos hasta lograr que todos mejoren su calidad de vida.