Academia X y el legado del grupo de Los Diez

Academia X | De izquierda a derecha Valentina Jara, Ronny Aceveda, Consuelo Achurra y Camilo Jerez.

Por Fabián Pino y Gonzalo Ibarra

A tan solo metros de distancia dos realidades conviven en el centro de Santiago. Por un lado, artistas impulsan un proyecto educativo basado fuertemente en la autogestión y por otro un centro comercial amenaza los cimientos de una casa patrimonial.

  SANTIAGO. – Pasadas las seis de la tarde un grupo de mentes creativas sigue con su trabajo en la patrimonial Casa de Los Diez, en la calle Santa Rosa. Su gigante amor por las artes y la cultura los llevó a fundar “Academia X”, un proyecto que busca realizar una formación artística alternativa a la de instituciones tradicionales; pero no solo eso, su objetivo también es llegar a los sectores más populares de la población de manera gratuita en un mediano plazo.

“Artes Visuales y Nuevas tecnologías”, “Ilustración y Diseño”, “Fotografía y Audiovisual”, “Música y Arte Sonoro”, “Artes Escénicas y Diseño Teatral”, son los talleres intensivos que se imparten en esta nueva escuela de artes creada por los protagonistas de esta historia: Consuelo Achurra, Camilo Jerez, Ronny Acevedo y Valentina Jara.

Todos ellos son artistas visuales, gráficos y escénicos con trayectoria en activismo cultural, quienes por tres meses pasaron en vela pensando en cómo sería su propuesta educativa. Vivieron jornadas intensas antes de instalarse en esa gran casona construida a fines de la época colonial y sede de uno de los movimientos intelectuales y artísticos más importantes del Siglo XX en Chile: El Grupo de Los Diez, cuyas obras influenciaron a artistas reconocidos, como Gabriela Mistral y Pablo Neruda.

Crédito: Daniel Jiles | @dan_fotografia_cl

Con un tono entusiasta aseguran que Academia X busca seguir con el legado que dejaron esos músicos, pintores, escultores, poetas y arquitectos que ocuparon el recinto hace varias décadas, como el arquitecto y fotógrafo Julio Bertrand, el escritor Pedro Prado o el primer Premio Nacional de Literatura, Augusto D’Halmar, entre otros. En ese sentido, plantean que lo que recién están iniciando es lo que en definitiva soñaba el grupo de Los Diez, que era la creación de una escuela que enseñe y promueva las artes.

“En ese cruce entre lo viejo y lo nuevo, es interesante pensar que, si bien la Casa de Los Diez se forma desde el núcleo de un colectivo artístico, estaba enraizado en grupos de elite; de alguna forma lo nuevo significa romper eso, con una visión cuestionadora de lo que es el arte, con una mirada más pluralista y que signifique un quiebre con la idea de que el arte en nuestro país es solo para las elites”, comenta Camilo.

Muy optimista, Consuelo interrumpe. Advierte que ahora por ahora no cuentan con los recursos para entregar educación completamente gratuita. Sin embargo, están buscando alternativas para que los interesados puedan optar a becas gracias a un trabajo de autogestión, aunque la bandera de lucha siempre será llegar a la gratuidad, dijo. “Es algo que conversamos desde el principio”, agrega Ronny.

Crédito: Daniel Jiles | @dan_fotografia_cl

“Sabemos que hay un montón de gente que es migrante, por ejemplo, que quizá no tiene plata para pagar un curso y sabe hacer fotos maravillosas; él o ella quizá pueda optar a una beca y participar; o bien hay personas que no tienen la posibilidad de acceder a la universidad (…) sentimos que la cultura no tiene que ser una moneda de intercambio”, expresa Camilo.

Por otra parte, todos estuvieron de acuerdo en afirmar que el objetivo de impartir los talleres intensivos es ayudar a la formación artística, dentro del pensamiento crítico y el desarrollo del lenguaje personal, para que todos los estudiantes puedan desarrollar sus habilidades, además, en un espacio patrimonial.

“La idea es que los profesores sean más generosos con los conocimientos que en una usanza más antigua, donde entregan de a poco el conocimiento porque la institución dice que es así; que si estás en primero y tienes inquietudes de materias de tercero no puedes aprenderlo, porque no te toca (…) Nosotros queremos romper con esas limitaciones”, dice Consuelo.

Y a propósito de espacios patrimoniales, justo a un costado de la Casona de Los Diez se planea construir un centro comercial subterráneo que pone en riesgo la antigua construcción de adobe. Al ser consultados por su postura al respecto, respondieron que Academia X es resistencia a la realización de dichas obras.

“Sentimos que no es un punto positivo y sabemos que es casi imposible de combatir. Nosotros preferimos que se haga una plaza, por ejemplo, pero económicamente no es rentable (…) Lo que preocupa es que se construirá de manera subterránea, entonces puede dañar la infraestructura y los cimientos”, explica Camilo.

Finalmente, efectuaron una crítica al Estado y su preocupación por los espacios patrimoniales, “a los gobiernos le importa más un mall, ante las leyes del Estado, porque es más rentable; nos preguntamos qué significa que nombren un espacio patrimonial y que no te ayuden a mantenerlo, que no se invierta ningún peso, porque después ese espacio se va a desechar, como pasa con muchos espacios patrimoniales, que finalmente queda la pura fachada”.

Para conocer más información de los cursos y talleres de Academia X, debes enviar un correo a info.academiax@gmail.com

 

 

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