Cuando capturar los cielos te cambia la vida: astrofotografía

La historia de una mujer que lo dejó todo por seguir su pasión. La Nasa destacó algunos de sus trabajos. Hoy se esmera por perfeccionar su técnica y transmitir sus conocimientos en diversos talleres.

SANTIAGO.- Siempre le gustó la astronomía y la fotografía. “Sabía lo mismo que muchas personas, es decir, casi nada”, recordó entre risas. Jamás pensó en ver la Osa Mayor y la Osa Menor, por ejemplo, constelaciones que se aprecian solo en el hemisferio norte. Tampoco se imaginó que el tiempo la llevaría a conocer bastante, o mucho, de la astrofotografía, donde la ciencia se junta con el arte en torno a nuestros cielos. Menos pensó, Carina Letelier, de 34 años, que su vida tendría un rotundo cambio, dejando un excelente puesto de trabajo como ingeniera para ahora enseñar y vivir de lo que en realidad le apasiona.

Carina Letelier en diálogo con Cultura 21.

Una lluvia de estrellas fue su primer acercamiento a su nuevo mundo, en diciembre de 2017. Fueron al Cajón del Maipo con su ex pareja, a quien convenció de ir cuando llegó a casa después de una pichanga de fútbol. Motivada, pero sin el conocimiento que hoy ostenta, cometió todos los errores habidos y por haber cuando se hace astrofotografía.

– Me frustré mucho. El fin de semana subimos de nuevo y pude hacer solo una foto, horrible, malísima. Se disparó el flash; se ven motas de polvo, un poste de luz. No tenía idea qué salía en la foto, busqué en Google y apareció nebulosas. Publiqué “Mirando las Nebulosas de Magallanes”. Después supe que las nubosidades eran la Nebulosa del Saco de Carbón, se veía también la Región de la Cruz del Sur, y de Carina. Ese bichito de no quedarme con lo primero me obligó a estudiar, estudiar y estudiar. Así empecé.

Aprendió intensamente fotografía, astronomía de posición y observacional. Luego dejó su trabajo para dedicarse de lleno a eso y comenzó a viajar a diferentes latitudes para capturar cielos y diferentes fenómenos, estando en países como Uruguay, Argentina, Islandia, Alemania, Italia, Francia, Austria y Emiratos Árabes Unidos, además de recorrer gran parte del territorio nacional.

Auroras en Islandia, año 2019 | Créditos: Carina Letelier.

Ya son 4 los años que ha dedicado al estudio y perfeccionamiento de sus técnicas, impartiendo ahora clases sobre aquello. Al ser consultada por las ramas que componen la astrofotografía, respondió sin balbucear que de campo amplio y cielo profundo.

– La de campo amplio o paisaje es la que yo practico. También está la de cielo profundo, que dentro de ella -y que digo que debería ser aparte- está la planetaria, ahí encontramos la fotografía lunar, solar y planetas, obviamente, que tienen otra técnica a la de cielo profundo, que son nebulosas, galaxias, cúmulos globulares y cúmulos abiertos, principalmente, en objetos celestes. Para este tipo de foto se usa mucha información, por lo tanto, muchas horas de exposición, a diferencia de campo amplio, que yo recomiendo aprender de entrada, porque en un disparo ya se puede tener un resultado.

Créditos foto: Carina Letelier.

Ahora la mujer profundiza constantemente sus conocimientos para contribuir a la divulgación astronómica en organizaciones como Astrofotografía Chile y Comunidad Astronómica Aficionada Chilena, CAACh. Tiempo atrás la Nasa, a través de su plataforma Astronomy Picture of the Day (Imagen de Astronomía del Día), la destacó publicando un timelapse y dos fotografías.

– La astrofotografía es una herramienta esencial en el astroturismo. En pleno Santiago tenemos el Planetario, que usa recursos entretenidos y que logra acercar la astronomía a la gente. Si queremos hacer fotos u observación con telescopios, o hasta con binoculares, se puede hacia el Cajón del Maipo, en la Cuesta La Dormida, en Farellones, camino a Til Til, en la Cuesta Chacabuco. Hay que alejarse de la contaminación lumínica de la ciudad, y en la montaña tenemos mejores cielos.

Panorámica Cueva del Pirata | Créditos: Carina Letelier.

Como consejo para hacer este tipo de fotografía, Cari Letelier dijo que primero se deben tener los equipos cargados: baterías, flash y linterna. Luego, asegurar que los equipos estén limpios, cámara y lentes, para después no hallar manchas en las fotos. También es importante escoger la ropa adecuada para que el frío de la noche no sea un obstáculo. Entre medio recomendó leer Fotografiar lo invisible, de Vicent Peris. Lo último y no menos importante, explicó, es preocuparse de la seguridad e idealmente ir acompañados a estos lugares que están alejados de la ciudad.

Además, aseguró que capturar los cielos nocturnos también se puede con celulares. Para aquello, eso sí, es importante que la cámara del smartphone permita configurar los parámetros de exposición.

– Hoy en día casi todos los teléfonos, gama media y alta, tienen la posibilidad de hacer largas exposiciones. Esa es la clave. La mayoría tienen aperturas de diafragma de f1.8, f2.5, por ahí, entonces, eso es bastante luminoso. Teniendo la configuración manual, se puede. Ni si quiera se necesita un trípode, porque el más básico, casero, puede ser una bolsa de arroz; como es maleable, tú puedes poner la cámara o el celular ahí y se queda quietito para poder hacer fotos.

Evento StarCamp, donde Carina Letelier imparte clases de astrofotografía.

Puedes conocer más sobre el trabajo de Cari Letelier en su cuenta de Instagram (@cariletelier_foto); aquí publica, además de su trabajo fotográfico, las fechas de sus próximos talleres, donde los asistentes tienen la posibilidad de inmortalizar, dependiendo de la época del año, planetas, nebulosas, cúmulos de estrellas, astros, y eventos astronómicos como conjunciones planetarias, lluvias de meteoros, Gemínidas, superlunas, eclipses, entre otros objetos celestes.


🔴 Esta entrevista forma parte del suplemento digital Ventana Local: El oficio de hacer arte en crisis, que fue financiado por el Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y del Consejo Regional Metropolitano de Santiago.





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