Claudio Venegas | Foto: Fabián Pino

Por Fabián Pino y Paulo Monsalve

 El Primer Estudio de Consumo de Sustancias en Educación Superior, realizado por SENDA, se publicó hace una semana y los datos registraron que un 50,4% de los encuestados ha consumido marihuana durante el último año. Con estas cifras, el fundador de la revista “Cáñamo”, Claudio Venegas, junto con poner en relieve la cultura cannábica y el cuestionamiento sobre la política de drogas vigente en Chile, manifiesta que lo importante no es decidir si la marihuana es buena o mala, sino que entregar información basada en datos reales.


Leyendo el estudio nos encontramos con distintas cifras, a su juicio ¿Cuáles serían los principales resultados que este arroja?

Es primera vez que lo hacen, hay que poner ojo a las cuestiones metodológicas. Es una muestra grande, es interesante eso, pero no está ni remotamente representado el mundo universitario en su cabalidad: la lista de instituciones se inclina mucho más para el sur. Fíjate, además, que el parámetro utilizado en el alcohol es por mes, pero en el caso de la marihuana lo que se destaca es por año. Entonces, estás comparando la prevalencia -lo que significa que la probaron al menos una vez- en un año, en caso de la marihuana ¿Es lo mismo, en un rango de 365 días, haber probado marihuana una vez que usarla los 365 días? ¡Obviamente que no!

El director de SENDA, Carlos Charme, afirmó a algunos medios que los resultados arrojados por el estudio es fruto de la falta de acción que ha tenido el Estado. En relación a la información ¿Qué se ha hecho mal?

Este es un problema de arrastre, es cosa de revisar las políticas de prevención de drogas de antes del año 2000; estaba el discurso de que la droga mata y era todo basado en el miedo. Todas esas caricaturas fueron la política durante décadas en Chile, y cada tanto tristemente vuelven a emerger. Cuando tú a un joven le dices que se va a volver tonto con la marihuana y en la experiencia se da cuenta que no es así, lo único que haces es desacreditar la información oficial; el organismo público tiene que enviar el mensaje correcto, pero este mensaje es persecutor, estigmatizador, asociado a un paquete de prácticas criminalizadoras y lo único que logra es que la población usuaria se aleje de los dispositivos de salud y prevención.

En el estudio se reveló que la marihuana tiene una percepción de riesgo de 28,5% ¿A qué se debe este resultado?

La percepción de riesgo se define como una barrera subjetiva, que funciona para inhibir o no conductas de los individuos respecto a una situación X. La hipótesis es que, a mayor percepción de riesgo más se inhiben esas conductas. El problema es que el indicador no es consistente, no hay una correlación uno a uno. En la encuesta se preguntó sobre el consumo frecuente de marihuana, pero ¿Qué es frecuentemente? ¿Fumarse un pito al día o dos al mes? Son tan dispersos los indicadores que no se pueden creer los datos del estudio.

¿Cree que el consumo recreativo de cannabis será regularizado en Chile en algún momento?

Se debe regular de mejor manera y esa es la pelea que hay que dar. Un segundo gran ámbito es cómo se regularizan los canales de abastecimiento del cannabis. Hay que regular el autocultivo de manera explícita, pero el problema no se soluciona solo con autocultivo. Hay que tener autocultivo, asociaciones y empresarios; un poco el modelo uruguayo, pero adaptado a nuestra realidad, donde ganen todos: usuarios, emprendedores y Estado.

En 2017 Uruguay marcó un precedente en la región, por primera vez en la historia un Estado democrático vendía marihuana a los consumidores ¿Hay que seguir ese ejemplo?

El principio del modelo uruguayo sí, la bajada no se si es viable acá. Uruguay tiene sus particularidades culturales, un país muy educado en general, pero es un país con un mercado más pequeño, la presencia y rol del Estado es distinto a la que hay en una economía más abierta y grande como la nuestra. El uruguayo agarró las tres patas: el autocultivo, las asociaciones o clubes cannábicos y un mercado regulado. Pero, no existen fórmulas mágicas, estamos luchando contra cincuenta años de una prohibición absurda, entonces no existe un modelo que resuelva todo.

Según un informe de la OMS, Chile ocupa el segundo puesto en un ranking de los países con mayor consumo de tabaco en América Latina ¿Por qué el tabaco no se considera en el estudio?

No publicaron los datos, lo cual es grave, o puede ser que efectivamente no lo hayan considerado. A esta altura, eso sería una señal de que estamos mal. La única droga con que Chile tiene un problema sanitario es el alcohol y parte del problema es que no se le llama droga. Lo mismo pasa con el tabaco, que ni siquiera figura en la lista de drogas.

¿Cree en el argumento que regularizando la marihuana se podría controlar el narcotráfico?

Creo que la regularización en general del acceso a las drogas es siempre mejor solución que el mercado negro. El narcotráfico es hijo de la prohibición, he ahí la ganancia del tráfico. Siempre va a haber tráfico, y hay que entender que este es una actividad económica que tiene sus propios códigos morales, ética, reglas, etc. Las personas que creen que es legítimo ganar plata a cualquier costo si no están vendiendo marihuana venderán otras cosas. La regularización no soluciona el problema, porque es un problema un poquito más grande.