El silencioso aporte de las mascotas

Cuatro personas contaron su historia de adopción y cómo esto cambió su confinamiento por la pandemia.

SANTIAGO.- “Es un amor incondicional”, señaló Constanza Simunovic, de 23 años, expresando lo que significa la presencia de “Miel Ignacia”, su perrita de un año que adoptó con su familia en los momentos más duros de la pandemia. Sobrellevar la inagotable energía que tiene no es tarea fácil, pero el gran amor que entrega ha llenado de magia su hogar en Peñalolén, donde ya todos son adultos.

Si algo positivo trajo esta pandemia podría decirse que es el aumento de la adopción de mascotas en Chile y el mundo. A fines del año pasado la fundadora de la organización de adopciones caninas Adopta Match, Alejandra Rodríguez, afirmó que se estima crecieron en un 50 por ciento.

Un estudio publicado en la reconocida revista especializada Journal of Veterinarian Behavior, demostró que la compañía de animales es un gran beneficio para la salud mental, emocional y física de las personas en la pandemia, ayudando a palear el estrés y la ansiedad, síntomas que se han intensificado en este período.  Así lo confirmó Coni, quien cuenta que con la llegada de Miel la casa se llenó de energía y rápidamente pasó a ser la “guagua” de la familia.

“Yo a veces estoy cansada en la mañana y como ella duerme conmigo me languetea y ¡boom!, me da mucha energía, sobre todo en pandemia, porque a veces no tengo ganas de levantarme, es un nuevo día encerrada, pero Miel me da el ánimo de ´vístete, sácame a pasear´ o ´es un nuevo día´, es como esa energía”, comentó.

Miel Ignacia jugando en su nuevo hogar.

Adoptar por primera vez

Barbara Morales de 40 años decidió adoptar una mascota por primera vez en plena pandemia. Hace un año llegó la gatita Benita a su casa. Luego, hace un par de meses se sumó Pelusa, una pequeña gatita que estaba en situación de abandono. Antes de que llegaran a su casa la dinámica era totalmente diferente, todo más tranquilo y sin mayores preocupaciones, además de los niños. Ahora, hay más bien desorden, dice, pero lo que estos animalitos traen consigo es pura alegría.

Como las dos llegaron guagüitas, han visto cómo crecen mientras aprenden de sus procesos, y eso les entretiene como familia. Bárbara confesó que ahora son el centro de atención de la casa. Es increíble cómo les ha cambiado la percepción del cariño y amor.

“Nosotros estábamos colapsados y estresados, ya no queríamos saber de pandemia, entonces el ver a mis dos gatitas jugar con nosotros, disfrutarlas y regalonearlas, hace que uno se olvide de los problemas. Uno les entrega cariño y alegría, ellas nos entregan felicidades, por lo que ayudan a sobrellevar emociones difíciles”, manifestó Bárbara.

Las gatitas de Barbara Morales junto a su familia.

Una investigación del Observatorio de Fundación Affinity sobre la convivencia con perros y gatos, en el que participaron 2.000 personas, reveló que para un 53% de los encuestados hablar con sus mascotas durante la pandemia ha significado un desahogo en momentos difíciles, y un 68% confesó que acariciar al perro o gato ha sido una ayuda importante para afrontar emociones difíciles.

Mascotas y la sensación de soledad

Para muchos ha sido terrible el aislamiento social que busca evitar la propagación del COVID-19, pero para las personas que viven solas ha sido más angustiante aún, sobre todo si viven en espacios reducidos. Carlos, de 25 años, se independizó durante 2020 y ahora vive en un departamento en Santiago Centro. Dedicado al teletrabajo, al parecer tenía todo en orden, pero sintió que algo le faltaba y que estaba muy aislado.

Así fue como trajo desde la casa de su familia a “Lalo”, de 9 años, un perro mestizo negro, para que lo acompañara en su día a día. “Antes estaba enfocado en mis estudios y trabajo, pero tenía más estrés. Estar con Lalo ha sido súper positivo, porque interactúo con él y tenemos intercambio de emociones”, confesó Carlos.

“El estar con alguien que te busca, y busca cariño, es rico, además cuidarlo, darle su comida y pasearlo es genial. Los perros siempre son serviciales y están al lado de uno, entonces es bonito, sobre todo para la gente que está viviendo totalmente aislada y en soledad. Compartir el tiempo junto a una mascota ayuda a lidiar con esos problemas de salud mental, ¡lo recomiendo!”, agregó el joven.

En la foto está Carlos y su perro Lalo.

Se ha comprobado que la compañía de animales disminuyó la sensación de soledad en pandemia. Un 71% de los encuestados de Fundación Afinitty, aseguró que su mascota lo hace sentir menos solo/a y que lo consideran un miembro más de la familia.

Beneficio para los niñes

“La principal motivación de adoptar fue para que Cristóbal, mi hijo, tuviera una mascota y que generara un vínculo con ella, en el que pudieran interactuar, que la cuidara y jugara con ella. La ‘Neptuno’ como llegó chiquitita se adaptó súper bien a él, porque él la agarra y la aprieta, pero no lo araña ni se enoja”.

Eso cuenta Barbara Oyarce de ‘Neptuno’, una gatita gris con manchas de tigre que ha traído mucha felicidad en estos tiempos difíciles. Ella vive con su pareja y su hijo Cristóbal, de 6 años, en un departamento en Chillán.

Cristóbal, el hijo de Barbara Oyarce, junto a su gato Neptuno.

“En cuanto a los síntomas de estrés y ansiedad, yo creo que la Neptuno ha ayudado mucho cuando Cristóbal a veces se siente ansioso y se pone mañoso por el encierro. Ella nos ha ayudado a sentirnos mejor a todos, nos hace pasar lindos momentos y la consideramos muy especial”, concluyó Bárbara.

Un 59% de las personas encuestadas con niños aseguran que su mascota ha sido fundamental para que sus hijos hayan pasado mejor la situación durante la pandemia. Además, el cuidar a una mascota, les enseña a los niños y niñas a tener responsabilidades y formar hábitos desde temprana edad.

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