La conmovedora carta de perdón del Papa sobre las víctimas de sacerdotes pedófilos

El Papa Francisco manifestó, a través de una carta, sentir “dolor y vergüenza” por los casos de abuso sexual, cometidos por más de 300 miembros de la Iglesia católica en Pensilvania.

“Los abusos descritos en el informe son reprobables, criminal y moralmente”, dice Greg Burke, director de la oficina de prensa del Vaticano, en una nota publicada este lunes por CNN en Español.

La triste realidad de la Iglesia Católica ha llevado a que Francisco pida perdón y condene dichos abusos, pese a que inicialmente los niegue, como ocurrió en su visita a Chile, cuando calificó de calumnias malintencionadas una serie de acusaciones, las mismas que terminaron con la renuncia de 34 obispos.

En torno a los casos de abuso sexual recientemente conocidos, estas son algunas de las frases más significativas de la carta de perdón del Papa:

“Mirando hacia el pasado nunca será suficiente lo que se haga para pedir perdón y buscar reparar el daño causado. Mirando hacia el futuro nunca será poco todo lo que se haga para generar una cultura capaz de evitar que estas situaciones no solo no se repitan, sino que no encuentren espacios para ser encubiertas y perpetuarse”.

“El dolor de estas víctimas es un gemido que clama al cielo, que llega al alma y que durante mucho tiempo fue ignorado, callado o silenciado. Pero su grito fue más fuerte que todas las medidas que lo intentaron silenciar o, incluso, que pretendieron resolverlo con decisiones que aumentaron la gravedad cayendo en la complicidad”.

“Con vergüenza y arrepentimiento, como comunidad eclesial, asumimos que no supimos estar donde teníamos que estar, que no actuamos a tiempo reconociendo la magnitud y la gravedad del daño que se estaba causando en tantas vidas. Hemos descuidado y abandonado a los pequeños”.

“Soy consciente del esfuerzo y del trabajo que se realiza en distintas partes del mundo para garantizar y generar las mediaciones necesarias que den seguridad y protejan la integridad de niños y de adultos en estado de vulnerabilidad, así como de la implementación de la “tolerancia cero” y de los modos de rendir cuentas por parte de todos aquellos que realicen o encubran estos delitos. Nos hemos demorado en aplicar estas acciones y sanciones tan necesarias, pero confío en que ayudarán a garantizar una mayor cultura del cuidado en el presente y en el futuro”.