“La linterna roja”: El clásico de sexo, sumisión e intriga de Zhang Yimou 

En el primer gran éxito del realizador chino, que se puede apreciar en YouTube, cuatro esposas viven en constante rivalidad y competencia por ganarse el favor del señor de la casa lo cual les otorga poder y privilegios al encender linternas rojas en sus respectivos aposentos. 

“La linterna roja” (1991) o “Esposas y concubinas” del director Zhang Yimou tiene todos los ingredientes de cualquier novela o comedia venezolana, mexicana o turca emitidas en televisión abierta.

La intriga, tradiciones ancestrales, soledad, adulterio, conspiración, brujería, venganza y asesinato, son los invitados de piedra de este imperdible clásico del cine asiático.

Es un espectáculo visual e interpretativo irrepetible del realizador chino, la primera de sus obras maestras que vale la pena revisar, con una fotografía de infinita belleza y los juegos de colores que son un personaje más de la trama y es el sello personal de Yimou.

Por cierto una crítica al Partido Comunista Chino con sus políticas a puertas cerradas y abusos en que la libertad individual es un privilegio de pocos.

Tradiciones milenarias

A principios del siglo XX, donde se desarrolla la historia, China aún está atrapada en tradiciones feudales con una marcada cultura patriarcal en que las mujeres pasan a un evidente segundo plano.

Yimou vuelve a contar con su musa inspiradora Gong Li, Songlian, estudiante universitaria de 19 años, quien al morir su padre debe dejar sus estudios para apoyar a su familia.

Su madrastra la obliga a casarse con un hombre al que no ama, un rico terrateniente, el señor Chen, quien tiene tres esposas, cada una con vivienda propia en el interior de la mansión feudal de grandes murallas, símbolo del sistema opresivo.

Sexo y sumisión

El director de “Hero” (2002) pone el dedo en la llaga del régimen en que la mujer es fuertemente reprimida y sufre el constante abuso del poder masculino, quien tiene la última palabra en materia sexual y para cumplir antiguas tradiciones.

Las cuatro esposas viven en constante rivalidad y competencia por ganarse el favor del señor de la casa lo cual les otorga poder y privilegios al encender linternas rojas en sus respectivos aposentos.

El personaje de Songlian competirá contra sus “hermanas” para obtener estatus en este espacio cerrado para poder manejar los hilos y hacerse un espacio de respeto con sus pares.

El rojo

En este contexto el color rojo, el masaje de pies y la elección del menú se convierten en símbolos del martirio para las esposas que no son escogidas.

A fuego lento se van cocinando los celos y las acciones maquiavélicas de las féminas por alcanzar supremacía y convertirse en la favorita no tardan en llegar en este espléndido melodrama de riqueza de colores y pasiones enfurecidas.

Por Andrés Forcelledo Parada.-    

 





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