Hablar de Gabriela Mistral, hoy por hoy, es un ejercicio político. Desmitificar su palabra y figura es fundamental para reencontrarse con una Gabriela libre de los valores impuestos por la institucionalidad tradicional. La academia hizo vista gorda durante muchos años respecto a la complejidad de su trabajo literario y de la abstracción ingeniosa que hacía de ella una mujer crítica, intelectual, lesbiana y política. Releer sus poemaríos como “Desolación”, “Escritos para mujeres” o “Lagar”, es ahondar en una Mistral consciente de la intensidad de sus desaires emocionales, frente a las políticas educativas contingentes y respecto a su imaginario territorial donde palpaba su espiral de intensidad afectiva.

Sin embargo, para admirar los proyectos mistralianos desde esta vereda, ha sido fundamental la reinterpretación de su trabajo, como lo es la exploración de su poética desbordada de un yo quebrado, lo que ha facilitado despojarla de las idealizaciones institucionalizadas y rodearla de una mirada transparente, sensible y audaz.

Uno de los trabajos que han facilitado estas interpretaciones, es el largometraje Locas Mujeres, de la directora María Elena Wood, quien indaga entre los manuscritos y cartas de la poeta; aquellos residuos de su historia que estaban conservados en Long Island, Estados Unidos, junto a sus experiencias más recónditas en torno al amor que la unía a Doris Dana, a quien le dedicó la palabra regalona y el caótico desliz de su pleno amor. Fueron en esas colinas de papel y archivos empolvados donde se hallaron registros inéditos de su correspondencia con Yin Yin, su sobrino e hijo adoptivo, quien, con su muerte, marcó un dolor silencioso en Mistral. Incluso, para la sobrina de Dana, no es azaroso que tras este suceso, Doris y Gabriela fueran capaces de entenderse en una dimensión tan real y profunda, pues el padre de Dana también se había suicidado, siendo uno de los tantos puntos de encuentro que desarrollaron un espiral de amor genuino, donde la una y la otra expresaban gran admiración y un caluroso cariño por la presencia espiritual de la otra.

El trabajo de Wood deja en evidencia como el juego de correspondencias comenzó como un prematuro intercambio de admiración intelectual, para luego profundizar entre sus pensamientos tímidos que dieron forma a sus fuertes sentires de amores revolucionarios. Dos mujeres de un crítico pensar, hallaron en la clandestinidad emocional un reposo de su intensidad

Locas mujeres es una invitación a explorar una exhibición íntima de los amores de Mistral, donde se deja traducir en una dulce lealtad y comprensión, para darnos la oportunidad de dimensionar la complejidad de su sentir que se desparramaba por toda su letra y cuerpo, en pos de revelar su amor hacia otra mujer que reservaba la misma fuerza y ronroneo emocional. Nos encontramos con un trozo de su vida que nos relata sus experiencias afectivas vivenciadas desde el margen, las que recogen una energía libre y tiernamente avasalladora. Locas Mujeres es vivenciar un poco de aquella Mistral; la que es amor rebelde e insubordinado; su valle de cariño sagrado.

Recuerda que este documental lo puedes ver de forma gratuita en www.ondamedia.cl