Malcolm McDowell, protagonista de La Naranja Mecánica: “Sé que en mi obituario todo tendrá que ver con esa maldita película”

El actor británico sostuvo que, aunque está orgulloso de haber trabajado en la cinta dirigida por Stanley Kubrick, hace mucho que no la ve y no piensa hacerlo. "Estoy harto de ella", aseguró.

El actor Malcolm McDowell lleva 50 de sus 78 años marcado por haber protagonizado «La Naranja Mecánica», la mítica película de Stanley Kubrick, un papel que le dio fama y hacia el que tiene sentimientos ambivalentes: por un lado le hace sentir «extremadamente orgulloso» y, por otro, confiesa estar «harto» y sin ganas de volver a verla.

«Llevo con ella 50 años, le he hecho mi homenaje, he dado las gracias, es suficiente ya. Hay que seguir», señaló el intérprete británico en una entrevista con EFE, en el marco de la promoción en España del documental «La naranja prohibida», de Pedro González Bermúdez, que relata cómo fue el estreno de la película en el país ibérico.

– Usted fue la primera y única opción de Stanley Kubrick para «La naranja mecánica», ¿sabe por qué?

«Me vio en la película ‘If….’ (1968) y le gustó mucho lo que vio, no sé si fue mi actitud punk. Cuando le pregunté que por qué me eligió, lo pensó y me dijo: ‘Porque tú puedes ofrecer inteligencia en la pantalla’. Y yo le respondí ‘¿eso no lo hacen muchos actores?’ y me dijo ‘no'».

– Según cuenta no le dio particulares instrucciones para preparar el personaje, más allá de que el público debería conseguir empatizar con un violador y asesino ¿Cómo lo hizo usted?

«Realmente no lo sé. Un gran amigo director, Lindsay Anderson, me dijo que había una escena en ‘If….’, cuando abro la puerta y sé que unos hombres me van a pegar una paliza, en la que les miro y sonrío. Y me dijo: ‘Así es como actúas’. Fue una dirección brillante, porque es solo una manera de mirar. Luego se me olvidó durante años y después me di cuenta de que era él quien me había dado esa dirección correcta desde el primer día».

– ¿Le marcó personalmente el personaje de Alex DeLarge?

«No. Como actor usas lo máximo de tu persona que puedes, porque la película penetra en tu alma a través de los ojos, así que siempre tienes que estar diciendo la verdad. Si puedes usar una verdad propia que tú tienes y adaptarla, es una especie de atajo. Pero no hay que repetir eso, debes tener cuidado».

– ¿Qué piensa el actual Malcolm McDowell de «La naranja mecánica»? ¿Ha cambiado la percepción con los años?

«Cuando la hice era joven y por supuesto me sentía indestructible, sin miedo. Simplemente haces las cosas, no piensas sobre ello. Y luego la gente dice ‘dios mío, esto es brillante’, pero es que no hay otra opción, no es que hayas hecho algo increíble, es que eres joven y seguro de ti mismo. Creo que ahora la audiencia responde más al contenido político de la película, el Gobierno como gran hermano, controlando a sus ciudadanos, con esas terapias terribles. La han experimentado en algunas cárceles americanas en los ’50, aunque creo que no tuvo mucho éxito, de otro modo la seguirían usando».

– ¿Cree que la película ha envejecido bien?

«Para ser sincero hace mucho que no la veo y no pienso verla. Pero tengo la sensación de que ha envejecido extremadamente bien, porque era bastante futurista».

– ¿Por qué no la quiere volver a ver?

«Porque estoy harto de ella. Llevo con ella 50 años, le he hecho mi homenaje, he dado las gracias, es suficiente ya. Hay que seguir. Por un lado estoy extremadamente orgulloso. Sé que cuando llegue el momento de hacer mi obituario todo tendrá que ver con esa maldita película. Pero fue emocionante hacerla, trabajar con Kubrick, para un joven actor tener acceso a ese «niño maravilla» que él era. Fue un niño prodigio, un gran maestro del ajedrez. Nunca quise jugar al ajedrez con él, aunque sí al pimpón: le machacaba, y me encantaba».

– ¿Cuál es su película favorita de Kubrick?

«Por supuesto si me pregunta cuál es mi película favorita de Kubrick, sería idiota si dijera «2001. Una odisea del espacio». Pero adoro «2001». Adoro «Teléfono rojo, volamos hacia Moscú». Y con los años aprecié de verdad «Lolita». Puedo admirar partes de «El resplandor» y la primera mitad de «La chaqueta metálica», que es brillante, muestra genuina del genio de Kubrick, aunque la segunda es una película convencional de guerra».


Con la información de EFE.





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