Silvio Caiozzi a Banco Estado: “La decisión fue tomada desde la ignorancia”

Entrevista de Gonzalo Ibarra y Fabián Pino

El cineasta, ganador de cerca de 100 galardones nacionales e internacionales y creador de la mejor película chilena del Siglo XX, se refiere a la eliminación del Programa de Fomento al Cine Chileno de Banco Estado y acusa que las producciones audiovisuales y las artes están siendo postergadas en nuestro país. Además, hace una crítica al poco rodaje que se le da a las cintas nacionales en las salas de cine y plantea soluciones para revertirlo.


¿Cuál es su postura por la eliminación del Programa de Fomento al Cine Chileno de Banco Estado?

Es lamentable. Era el único apoyo, pequeño, porque ni siquiera era importantísimo, destinado a la difusión y la promoción (…) tengo la sensación de que en este caso puntual fueron ejecutivos del banco, gente nueva con ganas de lucirse; seguramente no tienen idea del pasado ni el porqué es importante la promoción y exhibición del cine nacional; el Banco Estado partió cumpliendo una función estatal de apoyo a la necesidad de que Chile tuviera audiovisual, tema discutido un millón de veces y que costó mucho que entendieran.

Al respecto, el cineasta sostiene que la decisión se realizó sin conocer los grandes beneficios para la entidad bancaria: “Me da la sensación de que no pensaron en el beneficio del Banco; hacían una publicidad enferma de barata, utilizando una especie de chantaje, pues quien ganaba el fondo estaba obligado a firmar contratos abusivos y si no lo hacían te quitaban la plata (…) te obligan a poner como primera imagen de tu película, de la sinopsis y de los afiches ‘Banco Estado presenta’ ¿Alo? ¿Banco Estado presenta?; se apropiaban de tu película. Me da la sensación que hubo problemas de ignorancia y ahora no pueden echarse para atrás”.

¿Qué tan fuerte es el impacto el hecho de perder esos dineros?

No hay un impacto. Era una ayuda, pero pequeña. El Banco Estado apoyaba un grupo pequeño de películas y las platas no eran muy significativas. Por ejemplo, a “Y de pronto el amanecer (2017)” se le dio $50 millones y con eso te juro que no fue suficiente..

La eliminación del Programa sería por políticas de austeridad; sin embargo, se plantea que el recorte estaría ligado a un tema ideológico. Por ejemplo, figuras como el diputado Marcelo Díaz o el actor Alfredo Castro acusan a la derecha ¿Cuál es su postura?

Por la reacción de sorpresa que tuvo la ministra (Consuelo Valdés), que parece ser bastante seria, no debiera ser por algo político. Es tan pequeño el tema para acusar a toda la derecha y encuentro un poco raro que todo un sector se preocupe. Si las acusaciones fueran ciertas, sería una decisión política estúpida, se tiraron a todo el mundo en contra; creo que el Gobierno no sabe qué hacer para salirse de este problema.

Mucha gente vinculada a la industria, entre ellos, el director Sebastián Lelio, afirman que el cine chileno está quedando desamparado ¿Está de acuerdo con esto y en qué se refleja?

Hay una sensación de dejar el cine como algo sin importancia, pero no solo el cine, el arte en general; el actual Gobierno, desde el inicio se veía así, muy pragmático, de números, de economistas y, efectivamente, les falta el otro lado, la cosa emocional, la capacidad de fomentar la proyección artística,y no solo dentro del país sino también hacia afuera; este es un Gobierno que no le da importancia a las artes, por las características de la gente que lo compone.

¿Este gobierno descuida la cultura?

Al ir descuidando el arte y otras cosas, como historia, que ahora la minimizan, uno siente que al aspecto cultural no se le da la importancia que debiera tener, pero el tema no es nuevo, viene de antes y lamentablemente ha ido aumentando.

Muchas veces las cintas chilenas tienen que competir con producciones multimillonarias de Hollywood ¿Cómo se equilibra la balanza?

Modificando la ley de cine, que compense la promoción de Hollywood, para que la gente sepa que la película existe y esto debe ser por ley, que obligue a dar esa información al público chileno. La ley ha funcionado muy bien en la producción, se están haciendo 40 películas al año, pero el público no se entera y las salas de cine no les entregan pantalla, porque la audiencia realmente no sabe que existe la película; el cine se produce para ir a algunos festivales y después se guarda.

¿Por qué el cine chileno no se logra autofinanciar y debe depender de aportes?

Por la difusión. Hoy es el mejor momento del cine chileno en relación a premios internacionales, pero lo divertido es que en Chile dicen “el cine chileno qué es”, no se sabe qué películas dan y por tanto no se ven, porque ni siquiera saben que existe (…) capaz que la suspensión del pequeño apoyo del Banco Estado pueda ser positivo en el sentido de que provoque la necesidad de modificar la ley de cine.

Por otro lado, el director añade que existe un boicot contra la industria nacional: “hay una colusión en las salas de cine, una instrucción de echarlo para afuera; nuestro cine tiende a representar la chilenidad, nuestros problemas, no es un cine que vende pop corn, con gritos y violencia; por eso la entrada de cine no sube, porque el negocio no está en el cine, está en el paralelo, entonces, echan todo lo que no signifique venta de pop corn; por eso no hay cine europeo, latinoamericano ni hablar, ni si quiera está el americano independiente (…) creo que hay una decisión de ‘tontificar’ las masas ¿Y cómo se hace? Te muestro un tipo de cine, el resto no, uno que no te hace pensar y te pone de moda la violencia, que de chiquitito te inculca la violencia y entretiene.